El níquel cubano protege aviones occidentales de la corrosión

La explotación de níquel es una de las entradas económicas más importantes del país caribeño. En una foto reportaje Alejandro Ramírez Anderson muestra las huellas que dejó una mina de níquel en el noreste del país. 

Pocas veces llegan informaciones al público y fotos del interior de la mina casi no existen. Sin embargo Alejandro Ramírez Anderson logró sacar algunas imágenes de la mina de níquel Ernesto Che Guevara en las afueras de la ciudad costera de Moa. En un reportaje el fotógrafo muestra las consecuencias que ocasiona la explotación del mineral para el ambiente, especialmente para los bosques.

Ya a principios de los años 1970 el escritor Eduardo Galeano destacó en su libro Las venas abiertas de América Latina los intereses múltiples relacionados con la producción de níquel. “En 1964, en su despacho de La Habana, el Che Guevara me enseñó que la Cuba de Batista (Fulgencio Batista, presidente de Cuba antes de la revolución del 1959) no era sólo de azúcar: los grandes yacimientos cubanos de níquel y de manganeso explicaban mejor, a su juicio, la furia ciega del Imperio contra la revolución. Desde aquella conversación, las reservas de níquel de los Estados Unidos se redujeron a la tercera parte: la empresa norteamericana Nicro-Nickel había sido nacionalizada y el presidente Johnson (Lyndon B. Johnson, presidente de Estados Unidos entre 1963-1969) había amenazado a los metalúrgicos franceses con embargar sus envíos a los Estados Unidos si compraban el mineral a Cuba”.

Hoy en día Cuba exporta la materia prima requerida a todo el mundo. Sus principales clientes son China, Canadá y Europa. La mayor parte de la información de este reportaje proviene de la página EcuRed.cu, el equivalente cubano de Wikipedia.

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