Marizu Robledo
Es todóloga y corrige los textos de Mutantia en Español

Tiene dos hermanas y un hermano menor, además de una buena cantidad de hermanos y hermanas de la vida, y Amelia, una bonita perra. Su gente vive distribuida entre España, Chile y Argentina, la mayoría listas y listos para agarrar sus mochilas y seguir viaje. Como ella: Vivió en Buenos Aires, Córdoba, Mar del Plata, Bariloche y en 2014 se fue dos meses a Rio de Janeiro. Tres años después dejó Argentina para buscar suerte en Ecuador o mejor dicho: su Buen Vivir. Lo encuentra en sus caminatas de montaña, en trabajar la tierra y en la práctica del Aikido. El arte marcial japonés la atrapó de inmediato. Y aunque lo practica recién hace un año, le fascina como pocas cosas en su vida: los movimientos, el contacto con el oponente, las caídas. La paz interna que le va generando el Aikido le ayuda en la construcción de la paz externa. Fuera del tatami, insiste con su título de socióloga en corregir tesis y ensayos de estudiantes, además de normas universitarias como APA o Vancouver. Por otro lado, acaba de terminar su profesorado en Español, adora al escritor uruguayo-argentino Horacio Quiroga y, como buena latinoamericana, siempre lleva consigo algún amuleto para la buena suerte. Años atrás empezó y dejó el estudio de la música popular, y hoy puede ser cocinera vegana, moza, vendedora de comida, reseñadora de libros o correctora de los textos de Mutantia en Español. En una palabra: es todóloga. Y como todos los todólogos y todólogas del mundo sabe muy bien que siempre se debe estar alerta: Mañana podría llegar otra tarea.

 

Foto: mutantia.ch

Victoria Novillo Rameix
Editora y Proyectos

Nació en Quito, pero creció con sus padres y sus cuatro herman@s en el Valle de los Chillos. Le encanta la música y la danza, actividades que le permiten desconectarse del mundo y sentirse en paz. Ha hecho de todo un poco. Estudió Antropología, un Diplomado en Pedagogía y una Maestría en Museología. Trabajó en investigaciones etnográficas, se vinculó al mundo de los museos y por muchos años se dedicó a realizar investigaciones y guiones museológicos para exposiciones sobre historia y cultura popular. Ahora se dedica a la docencia y a la producción de material didáctico en un proyecto de vinculación social para una universidad pública. Tiene un hijo adolescente, su razón de ser, de quien aprende día a día los altibajos de las relaciones humanas. Sabe salir adelante en la vida y enfrentarse a las crisis, por más dolorosas que puedan resultar. Le encanta investigar, corregir textos y aterrizar las ideas de Mutantia.ch en proyectos concretos.

 

Foto: Alejandro Ramírez Anderson

Victoria Jaramillo
Web y Redes Sociales

Vivió gran parte de su infancia en Estados Unidos y esta primera experiencia en el exterior le dio todas las herramientas necesarias para que su segunda salida a Inglaterra sea exitosa. Así, Victoria, apenas cumplió 18 años, se fue a vivir sola en Londres a conseguir su título de Geógrafa Humana en King’s College London. Aquí descubrió su tremenda pasión por el medioambiente, la ecología, la comida (¡se volvió vegana!) y la agroecología. Escribió su tesis sobre las experiencias de productores agroecológicos ecuatorianos, sobre sus filosofías, estilos de vida, su lucha por ganarse la vida y las barreras que enfrentan en la gobernanza de sus espacios, este trabajo incluso ganó un premio. En el 2019, regresa a Ecuador a pagar su deuda de 8 años al estado ecuatoriano por financiar sus estudios, y se enfrenta a la misma problemática de cientos de becarios – encontrar un trabajo. Mientras tanto, se encuentra cocinando y experimentando con comida vegana, apoyando a proyectos agroecológicos y alimentarios en el país, siendo voluntaria para Rebelión o Extinción Ecuador, escribiendo poesía y asegurándose que su cuarto esté lo más rosado posible antes de que le toque convivir con otro ser humano que capaz no le agrade tanto este color. También trabaja en crear este hermosísimo sitio web para mutantia.ch, en manejar sus redes y hacer infografías para este medio (cosa que le fascina). Hasta ahora le va muy bien con todos estos proyectos y metas personales. – Instagram: @laviviloca

 

Foto: Archivo Familiar

Katharina Hohenstein
Trabaja de forma independiente y corrige los textos de Mutantia en Alemán

Creció en Rheingau-Taunus en la provincia Hessen/Alemania. Cuando era niña dedicó mucho tiempo a pasear por el bosque con el perro del vecino y a leer en el sofá. Hoy sigue compartiendo mucho tiempo con sus dos perros, caminando por bosques y campos. Y también le sigue gustando leer buenas historias. En las décadas entremedias vivió mucho tiempo en Estados Unidos: después de su educación superior en el medio-oeste, durante y después de sus estudios de filología moderna (Fráncfort) en San Francisco, California. De vuelta en Alemania dictó cursos de idiomas para banqueros y, entre otras cosas, fue vocera de una empresa inmobiliaria. En el 2005 fundo, junto con otros, una revista de arte y cultura que se llama vissidarte y que se difunde en el Tirol del Sur/Italia, valle donde habita. Hasta hoy en día es Co-jefa de la redacción y Co-editora. En el municipio Mals (Vinschgau) vivió como fue el proceso del plebiscito por “un municipio sin pesticidas” logró un voto tan claro a favor. En la cocina de su casa cocina los menús de los lugares visitados – con mucha pasión pero con poco talento. Sin embargo está planeando un librito internacional de cocina con recetas de ciudadanos de Mals que trajeron sus especialidades de su tierra del nacimiento. Ella tiene la esperanza, de que los ingredientes de esas recetas se cultiven alrededor del municipio. Además, realiza trabajos de comunicación para proyectos relacionados con el ambiente y la cultura, es curadora, escribe para medios locales, le interesa el arte del renacimiento italiano, ama la luz del Obervinschgau y tiene sus manos casi tanto tiempo en la tierra de su huerta como sobre los teclados de la computadora. Por supuesto, algo que pronto puede cambiar nuevamente.

 

Foto: Angelika Beck-Wheathers

Ramiro J. Aguilar Villamarín
Fotoperiodista

Nacido y criado en Quito, Ecuador, Ramiro recuerda una infancia solitaria e injusta, y una adolescencia nihilista; se pensaba a sí mismo como un personaje de las novelas de Dostoievski (aunque no lo era, nunca lo fue). Halló en la escritura libre y artesanal una forma de exorcismo. Transitó un par años por la Escuela Politécnica Nacional en una ingeniería que lo podría haber llevado a una vida económicamente estable, pero que lo hubiera sumido en la depresión y el ostracismo. Así, dejó de ser estudiante y fue vendedor de almacén, repartidor de correo y obrero en una fábrica de muebles; en ese orden. Sus ahorros los usó para pagarse la carrera de Comunicación Social en la Universidad Central del Ecuador. Entre la militancia, los libros y lxs amigxs, encontró su vocación: la creación de imágenes. Desde entonces ha trabajado como diseñador gráfico improvisado, periodista-fotógrafo y realizador audiovisual autodidacta. Laboró para medios nacionales y desde hace algunos años colabora para medios digitales independientes. La precarización e inestabilidad laboral lo empujaron a estudiar Antropología Visual. Fue a vivir un tiempo en la Amazonía profunda con el pueblo sápara y desde entonces se comprometió con su lucha. Hoy en día: le encanta tomar fotos, le gusta escribir aunque le cuesta, y procura, siempre, en cada acción, colaborar en la tarea histórica de transformar la realidad.

 

Foto: Ramiro J. Aguilar Villamarín

Mayra Lucía Caiza
Periodista y editora

Se encontró con periodismo a través de la radio, un programa de trova, rock, noticias, poemas e historias de mujeres y hombres que habían luchado, escrito o pensado en un mundo distinto para los nadies. Empezó con el mundo de la radio, entre música e historias, pero quiso escribir. Ha trabajado en distintos medios de comunicación en la sección política, ambiente, derechos humanos, actualidad, sociedad y juridica. Ahora se encuentra entre el periodismo y los derechos humanos relatando historias, creando estrategias y viajando.

Alejandro Ramírez Anderson
Fotógrafo

Nació en México, tiene nacionalidad guatemalteca, creció y se formó en Cuba, ha vivido en Nicaragua y Venezuela y actualmente reside en Ecuador, a pesar de eso lleva bien sus problemas de identidad. Fue padre desde los 16 años, y esto se convirtió en el motor para hacer cosas en la vida, fue fumigador, promotor cultural, sonidista, fotógrafo y finalmente casi sin querer estudió cinematografía, especializándose en documentales, pretexto ideal para conocer personas, situaciones sociales y viajar. De niño uno de los mayores regaños que recibió fue por andar descalzo en el monte, al parecer esto lo conectó para siempre con la tierra, pues actualmente dedica gran parte de su obra a la agroecología y siempre busca la manera de sembrar. A sus 45 años reconoce que lo que más placer le ha dado en la vida es ser padre de sus 4 hijos y abuelo de su nieta. Disfruta por igual el trabajo colectivo en sus documentales cinematográficos, como el íntimo con la fotografía.  

 

Foto: Alejandro Ramírez Anderson 

La página de Alejandro: https://bit.ly/2OZ87dK

Romano Paganini
Periodista y operador de mutantia.ch

 A los 14 años Romano Paganini sabía que quiere ser periodista, a los 23 lo era y a los 22 lo echaron la primera vez de un trabajo – antes de que había podido culminar sus estudios en la escuela de periodismo en Lucerna. Razón oficial: diferencias con el alineamiento político del diario Neue Luzerner Zeitung. El trabajo siguiente, dentro del servicio civil estatal, en la cárcel de deportación en Zúrich, también terminó con un despido, razón: un riesgo de seguridad incalculable. Y después de un año y medio como editor en el diario Tages-Anzeiger, que terminó en 2009 nuevamente con un despido – al menos está vez juntos con un cuarto de todo el personal – armó su mochila y se fue hacia el oeste. En Argentina primero enseño alemán a gerentes aburridos de Volkswagen y a partir de 2012 trabajó como albañil en construcción de barro y como huertero en la costa. En ese entonces también se casó para no tener que viajar cada tres meses a Uruguay a renovar su visa. El título “falso turista” emitido por del ministerio de migración lo llevó con serenidad. Periodísticamente se especializó en ese entonces en la agroindustria. Pero después de varios viajes en los monocultivos de soja llegó a la conclusión de que sea mejor por su salud de dedicarse a temas que motivan de vivir. Entonces en sus siguientes investigaciones se encontró con gente, que ya estaba construyendo realidades constructivas para las siguientes generaciones. Fines de 2017 compiló todas las entrevistas y reportajes en un libro y lo llamó “Manos de la Transición – Relatos para empoderarnos”. La traducción al alemán debe estar terminada hasta fines de 2018. Hoy en día tiene 35 años, vive en Ecuador, estudia medicina China y da clases de Chi Kung. Y escribe. Para si mismo, para el mundo y para mutantia.ch

 

Foto: mutantia.ch

ANDREA SEMPÉRTEGUI
NÓMADA ECUATORIANA Y COLABORADORA DE MUTANTIA

Andrea nació en Ecuador, pero vive en el exilio desde hace más de diez años. La nostalgia y las raíces inspiran su trabajo y sus escritos, y ello le ha permitido volver varias veces al Ecuador. A los 19 años, inspirada en el cambio político en la región Latinoamericana y en la Asamblea Constituyente en su país decidió estudiar Ciencias Políticas. Tres años después, distanciada y decepcionada decidió aprender de y apoyar procesos políticos que ponen la vida en el centro. Militó algunos años con grupos de migrantxs y refugiadxs auto-organizadxs en Frankfurt, Alemania; y decidió seguir el proceso de organización antiextractivista de un grupo de lideresas indígenas de la Amazonía Ecuatoriana, la Red de Mujeres Amazónicas. El trabajo con Mujeres Amazónicas le enseñó a colaborar y a entender que la política no es una agenda, es un proceso. Aprendió también que la lucha por el territorio, por el agua y por la vida humana y no-humana es vital, compartida y entramada. Hoy, se dedica a escribir sobre la lucha de las Mujeres Amazónicas, a cosechar en la huerta comunitaria de su localidad y a compartir las enseñanzas que ha recolectado en su andar. Le ayuda y motiva acariciar a su gatito mientras escribe y confiar que la escritura y el pensamiento enraizado puede transformar sentires y pensares. El deseo de transformar y transformarse, de mutar, marcan su co-labor con mutantia.ch.

 

Foto: Andrea Sempertégui

Catalina Perez Camargo
Ilustradora

La Cata, como le dicen en Ecuador, es una apasionada del dibujo. Cada uno de los países donde vivió le han llenado un poco de color las manos y de sueños el corazón. Pero como la vida se impone y trae a todos su pesar, esas tristezas de las que también aprendió han puesto el toque de blanco y negro que se requiere para hablar desde la ilustración. Mamá del Mateo, hija de Sofía, siempre curiosa, comenzó a militar desde muy joven contra el miedo y la injusticia. Eso le forjó el alma, y quizás arrugó un poco sus manos, pero también le dio la fuerza para combatir el susto de empezar de nuevo cada vez que haga falta. Un día, en Francia, decidió estudiar animación, para darle vida a los dibujos que ya hacía. Ahora, escribe, corrige, dibuja, pinta y anima desde Ecuador, con la convicción de que unidos hacemos más, con las ganas de un mundo más justo para Mateo y para todos.

 

Foto: Rodrigo Buendía 

La página de Catalina: https://bit.ly/2PTmYvn